Aprendices de periodismo

Reportajes elaborados por estudiantes de Periodismo III de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela

Los hijos de la cárcel


Cuando una madre está en una prisión, sus hijos son ubicados en albergues o casas hogares que se encargan de su sano crecimiento. Muchos de estos niños presentan síntomas como agresividad, retraimiento y dispersión, características de la depresión infantil. Esta es la historia de Aminata, una de tantos hijos de la cárcel

Eudomar Chacón

Es viernes. El reloj marca las tres de la tarde y Aminata, quien es hija de africanos, está sentada en la sala de la Casa Hogar San José, donde vive. Llegó allí a los tres años, cuando fue apartada de su madre, quien la dio a luz en prisión. Vive en ese lugar con sus dos hermanos, Idrissa y Ramatulai, junto con otros 25 niños. En su tono de voz se refleja cierta desconfianza: “Tengo cinco años”, dice como carta de presentación.

En ese lugar se ha buscado que en la medida de lo posible Aminata y los demás niños tengan una vida normal, como la de cualquier infante. Sin embargo, a ellos les falta un ingrediente importante en su formación: el cuidado y abrigo de sus madres.

“Cuando una mujer es encarcelada y es madre, se activa una serie de procesos para ubicar al niño en un lugar donde se garantice su seguridad”, afirma Luis Silva, ex director de la Colmena de la Vida. Explica que luego de que el caso pasa por un tribunal y por el Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente, el pequeño es ubicado en un albergue mientras se buscan los recursos para reinsertarlo en su familia. “Muchas veces ese proceso puede durar días, meses, años, o nunca concretarse”.

Silva agrega que cuando el niño nace en prisión, la madre puede quedarse con él en el penal durante los primeros dos o tres años y después es trasladado a las instituciones de cuidado. “Ahí se activa un equipo multidisciplinario, donde se atienden todos los aspectos jurídicos, sociales, físicos, emocionales y educativos del niño”.

Con las casas hogares se da cumplimiento al Capítulo III de la Ley Orgánica de Protección al Niño, Niña y Adolescente (LOPNA), donde se establecen las medidas de protección de los niños, las cuales se realizan para preservar o restituir el bienestar de ellos, en casos en los que se produce un perjuicio en su formación.

El comportamiento de los niños

El psicólogo clínico Maharshi Dona, quien trabajó durante seis años en la Fundación Amigos del Niño que Amerita Protección (FUNDANA), explica que la ausencia de la figura materna y el nuevo estilo de vida dentro de los albergues, conlleva a la depresión del niño, que se manifiesta de maneras distintas a las de un adulto. “Se ponen irritables, agresivos, pueden tener síntomas de encopresis (incapacidad para controlar el esfínter anal) o de enuresis (pérdida del control del esfínter vesical), estar aislados, comienzan a sufrir déficit atencional, y empiezan a tener dificultades en la comunicación con los demás”.

Un estudio realizado en Ginebra por la Comisión de las Naciones Unidas para la prevención del Delito y la Justicia Penal complementa lo explicado por Dona: “Los niños experimentan una gama de problemas psicosociales durante el encarcelamiento de su progenitora, entre ellos la depresión, hiperactividad, comportamiento agresivo, retraimiento, regresión, comportamiento dependiente, problemas para dormir, problemas de alimentación, de delincuencia, se escapan, son irresponsables, tienen bajas calificaciones”.

El estudio también afirma que el impacto varía dependiendo de la edad del niño, de la respuesta de la familia y la comunidad, del ambiente que lo rodea y de su carácter individual.

El ex director de la Colmena de la Vida, Luis Silva, le atribuye ese comportamiento al hecho de llegar a un nuevo lugar: “Toda persona, sobre todo un niño, cuando llega a una institución siente un choque, pues se irrumpe su realidad. Entra a vivir en una especie de régimen, donde todo está normado, donde no existe esa libertad que el niño sentía antes. Por ello, se pueden esperar momentos de agresividad”.

Para el psicólogo Dona, el grado de afectación del niño depende, en muchos casos, del motivo por el cual se encuentra la madre presa. “Yo tuve el caso de una niña que vio cómo su madre mató a su papá. Para ella, el trauma mayor no era el abandono de su mamá, sino la visión de esa escena”. Agrega que los niños muestran su mundo interno mediante los juegos. “Esta niña jugaba con una cocinita y le hacía comentarios a sus compañeras como ‘bueno, si tu papá no llega lo voy a matar”.

Continúan los albergues

“Idrissa se va para otro lugar”, comenta Aminata mientras señala a su hermana mayor, quien ya tiene 12 años y cumplió con la edad máxima para poder estar en la Casa Hogar San José. La Hermana Fabiola López, directora de la institución, afirma que luego de cumplir esa edad, los niños son trasladados a otro albergue durante la adolescencia, hasta cumplir la edad necesaria para enfrentarse solos a la sociedad.

Además, asegura que el hecho de llegar a ser trasladados a un nuevo lugar, con otros compañeros (que ya no son tan niños), con nuevas personas que estarán a su cuidado, representa un nuevo choque para los pequeños. “Casi siempre les cuesta desprenderse de la institución, porque aquí se les brinda una atención muy buena, pero nosotros les hacemos saber que irán a un lugar donde continuarán con su cuidado”, dice la directora.

Silva, de acuerdo a su experiencia en la Colmena de la Vida, dice que esa edad “necesaria” varía según el caso. “Allí trabajé con chamos que tenían 19 años y aún no estaban preparados para vivir solos.  Les buscábamos una pensión, primero que nada. Si estaban estudiando, esperábamos a que se graduaran, les garantizábamos un hogar y un empleo”, afirma.

La Hermana Fabiola López explica que de su institución han salido personas becadas para estudiar en Universidades como la Monteávila o la Metropolitana. “Hace poco se graduó una muchacha de Derecho con honores en la Monteávila y nadie nunca supo que estaba becada porque venía de una casa hogar”. Casos como ese le confirman a la directora que el trabajo sembrado está dando buenos frutos.

Los actos delictivos

Según la investigación realizada por la Comisión de las Naciones Unidas para la prevención del Delito y la Justicia Penal, la mayoría de estos niños están más propensos a cometer actos delictivos en su vida adulta. “Hay datos que sugieren que los hijos e hijas de madres encarceladas, y en particular aquellos que son puestos en instituciones gubernamentales durante el encarcelamiento de la madre, tienen un riesgo significativamente mayor que otros niños de desarrollar un comportamiento delictivo en su vida adulta”.

El psicólogo Maharshi Dona secunda esta afirmación, y asegura que los niños que vieron a sus madres irrumpiendo la ley, corren un mayor riesgo de copiar los patrones de conducta de sus progenitoras. Sin embargo, aclara que esa aseveración no es definitiva, puesto que no ocurre en todos los casos.

Dona comenta que a pesar del esfuerzo que hacen estas instituciones por hacer la vida de estos niños lo más cercana a la “normalidad”, resulta difícil de lograr en todos los aspectos. “No es normal, por ejemplo, que hayan siete, ocho o nueve niños en una habitación y una sola persona sea la encargada de ellos; o que a la hora del almuerzo se dirijan a un comedor grandísimo, donde compartirán con otros 18 o 20 compañeritos, cuando esas no son las condiciones de un hogar común. Aunque parezca poco relevante, este tipo de detalles influyen en la formación del niño”.

Para Silva, el niño hasta los siete años es una persona que absorbe y que se condiciona mediante lo que ve y lo que vive, y se debe tener cuidado en el manejo de la información que es suministrada hacia él, especialmente si vio a su madre cometiendo algún delito.

Añade que al salir de esos albergues o casas hogares, muchos viven un tiempo de prueba: “Es un momento en el que hay una línea muy delgada que los separa de hacer lo mismo que sus madres o de llevar una vida normal. Conozco el caso de niños que incluso llegan a ayudar a sus mamás y también conozco otros en los que el programa fracasa”.

Por el contrario, la Hermana López opina que casi todos los niños que han salido de su casa hogar son hoy día personas con una buena cantidad de valores para afrontar la realidad. “Que hay algunos que se fueron por mal camino, es cierto. Pero casi todos tienen una vida normal”. Concluye afirmando que el comportamiento de ellos al salir va a depender del albergue donde se críen.

Fines de semana familiares

Aunque estos niños viven en este tipo de lugares por la situación de sus madres, el Estado permite a sus familiares pasar el fin de semana con ellos, con la intención de ir reinsertando al niño a su hogar. En el caso de las madres que están pagando su condena a través de la libertad condicional, éstas tienen la oportunidad de visitar a sus hijos.

A Aminata le cambia la expresión del rostro cuando ve a su padre entrando por la puerta principal de la Casa Hogar. No dice nada, pero no es necesario, pues la sonrisa dibujada lo explica todo. Ella sabe la razón por la cual él está ahí. “El tribunal no me permite aún vivir con ellos, dado que salí hace poco de prisión y mi esposa todavía es interna, pero dejan que compartamos los fines de semana”, asegura su padre.

Aminata, Idrissa y Ramatulai recogen sus pertenencias y se disponen a salir del albergue. “Bendición, hermana”, dicen los pequeños. “Dios los bendiga, hijos”, les responde la directora de la institución. “Nos vemos el lunes a las diez, recuerden hacer sus tareas”.

Nota: se cambiaron los nombres de los niños para proteger su identidad.

Anuncios

15 comentarios el “Los hijos de la cárcel

  1. yolimar andrade
    27 de julio de 2012

    Dios, es duro leer estas palabras yo que soy madre me dolería en el alma que me separaran de mis hijos, pero pienso que en oportunidades es lo mejor en casos de madres que no se merecen ser madres, pero el dolor del hijo al crecer y conocer la realidad de su vida debe ser aún peor, pido por cada niño que necesita un hogar y aún está allí esperando… pido por aquellos padre que no pueden tener hijos y los desean de corazón y aun esperan… pido que sea más justa la vida para todas esa personas que hoy sufren , quisiera que la ley fuera más flexible al momento de actuar y ubicar a un niño en estas condiciones ya que hay familiares que no pueden tenerlos ni adoptarlos asi lo deseen, o aquellos que no pueden tener hijos y la adopción es un opción y la ley los limita por tanta cosa que solicitan y evaluan que en cocaciones ni al caso vienen y por ello tantos niños que pudieran tener una familia no han podido lograrlo es muy contradictorio… felicidades eudomar muy bueno tu reportaje

  2. herminda
    27 de julio de 2012

    Excelente!!!

  3. eneida paz
    30 de julio de 2012

    Decir excelente reportaje sonaría Controversial pues el tema es una realidad muy dura y patética… Es bueno que profesionales como tu, den a conocer estas verdades que muchos ignoran y otros desvalorizan… Al separar a un hijo de su madre la psique se detiene como lo haría un reloj por falta de pilas…Es una situación ambigua además de triste…Todos los niños tienen derecho de disfrutar de un proceso de formación y evolución junto a su madre y de la cual el niño no tiene responsabilidad… pero cuando se da la situación el estado venezolano debe brindarle a ese hijo todos los requerimientos para que su desarrollo sea adecuado, equilibrado y satisfactorio…
    Quiero felicitarte por el excelente contenido del tema. y que como comunicador social sigas buscando mas información afín que permita a otros profesionales su intervención para lograr resolver los conflictos que surjan…
    Felicitaciones por tu profesionalismo…

    • eudomarchacon
      31 de julio de 2012

      Gracias por tu comentario, Eneida. Aprecio mucho tu acotación. Ciertamente, decir “excelente reportaje” es controversial, puesto que estoy hablando de una realidad muy triste. Sin embargo, es necesario que la sociedad le de rostro a estos niños que están presos de las circunstancias. Un abrazo, Eneida. Espero que tengas un lindo día. Te reitero mi agradecimiento.

  4. Luis Chacón
    5 de agosto de 2012

    Te felicito por tu reportaje. Futuros profesionales como tu son los que necesita este país. Te quiero, hijo.

    • Eudomar Chacón
      7 de agosto de 2012

      Gracias por todo tu apoyo, papá. Te quiero muchísimo.

  5. Belsy Camargo
    6 de agosto de 2012

    Muy buen reportaje te Felicito por la sabiduria que DIOS te ha dado.sin embargo es muy triste saber la realidad que viven muchos niños, debemos tenerlos presdentes en nuestra oraciones, ya que sabemos que Dios es perfecto y él no los dejara ni los desamparara.

    • Eudomar Chacón
      7 de agosto de 2012

      Tienes razón, Belsy. Gracias por tu acotación. Espero que tengas una linda tarde.

  6. Katherine Gavidia
    17 de agosto de 2012

    Buenas tardes Eudomar Chacón es Katherine Gavidia este es un reportaje que sirve para reflexionar, que sirve para aquellas personas (mujeres) que no piensan, ni tienen mente en el momento de abrir las piernas. Aquella mujer que piensa el valor de ser madre con amor, sabe las causas, la responsabilidad, en compromiso y las consecuencias, que trae taer al mundo un inocente (niño) que no tienen la culpa de lo que su futura madre sea o es. Este es un reportaje frió de leer, ver pero es la cruda verdad y realidad. Hay niños y jovenes, que en la vida, hoy en día no se les ofrece estar en lugares así, donde le ofrezcan atención, apoyo. Ojala fuera así para que no hubiera el nivel de delincuencias, de soledades, agresividades, entre otras, hoy en día no existiera tanto delincuencia en el mundo principalmente en Venezuela. A mi me gustaría en algún momento compartir con estos niñospara nada más en un momento largo para darle apoyo, amor, afecto, educación, entre otros. Se que es dificil manejar situaciones de estas índoles, he tenido la oportunidad en instituciones educativas manejar situaciones semejantes a la que se señalan en este reportaje. Los niños en realidad no piden venir al mundo a sufrir. Una madre, y un padre son lo más importante y la base fundamental en un hogar, cuando alguno de los dos falta principalmente la madre, la comunicación , el afecto, esto es grave para el futuro de ese niño, joven, adulto. Te voy hacer una series de preguntas que considero importantes: ¿Estos niños a pesar de todo en ese centro reciben educación en sus respectivos niveles?¿ Hay niños con discapacidades?¿En realidad el apoyo y ayuda que se les ofrecen a estos niños es buena?¿Hay opción de adoptarlos?¿Yo como docente puedo tener contacto con ellos?

    • eudomarchacon
      18 de agosto de 2012

      Hola, Katherine, agradezco mucho tu acotación. Acá doy respuesta a tus preguntas:
      “¿Estos niños a pesar de todo en ese centro reciben educación en sus respectivos niveles?”. Todos ellos reciben educación, y si el niño ya había cursado algún o algunos niveles escolares, es ubicado en el que le corresponde.
      “¿ Hay niños con discapacidades?” No tuve la oportunidad de ver a ninguno, pero los expertos me informaron que sí hay niños con condiciones especiales en estos centros.
      “¿En realidad el apoyo y ayuda que se les ofrecen a estos niños es buena?” En algunos centros es muy buena, pero en la mayoría es insuficiente.
      “¿Hay opción de adoptarlos?” Por lo que conocí durante mi investigación, se puede asignar a una persona que tenga la custodia del niño, pero no la adopción.
      “¿Yo como docente puedo tener contacto con ellos?” Sinceramente, no lo sé. Tendrías que acercarte a alguno de estos centros y ver si existe la posibilidad de que tengas contacto con los niños.

  7. Carlos Fidel dallmeier
    23 de agosto de 2012

    Excelente reportaje eudomar!. Muy intenso en realidad

    • eudomarchacon
      23 de agosto de 2012

      Gracias por tu comentario, Carlos. Efectivamente, el tema del reportaje es un poco intenso y triste. Espero que tengas un feliz día.

    • eudomarchacon
      23 de agosto de 2012

      Gracias por tu comentario, Carlos. Efectivamente, el tema del reportaje es un poco intenso y triste. Espero que tengas un feliz día.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 22 de julio de 2012 por .
A %d blogueros les gusta esto: