Aprendices de periodismo

Reportajes elaborados por estudiantes de Periodismo III de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela

Detrás de un “mágico” medicamento puede haber trucos


La publicidad engañosa de las “pastillas chinas”

Detrás de un “mágico” medicamento puede haber trucos

Las cápsulas para rebajar, Meizitang, son ilegales. La promoción del producto natural impulsa sus ventas a pesar de contener Sibutramina, componente que produce efectos colaterales a nivel cardiovascular y en otras partes del organismo

Diana Rodríguez

“¿De verdad esas pastillas hacen todo lo que dice ese afiche o es una farsa?”, pregunta Nora. “¡Te lo aseguro! Yo las llamo las pastillas milagrosas”, responde la vendedora, quien prefirió reservar su nombre. En ese instante, se aglomera un grupo de personas para escuchar a la vendedora, quien con devoción, como si se tratase de un mesías que vino a reducir el peso de la gente obesa, afirma que las pastillas Meizitang o mejor conocidas como “pastillas verdes chinas”, te hacen adelgazar como “por arte de magia”. “Es cuestión de tomársela para que vea cómo cumple fielmente todo lo que dice el afiche”, dice la mujer al vender la primera caja del día.

El local, que no da lugar para un producto natural más, se encuentra ubicado en La Candelaria, Caracas. Un sitio poco transitado, pero funciona como punto de venta para esta casa naturista que, al no tener ninguna identificación, aparenta ser un abasto. La vendedora hace entrega de veinte cajas de “pastillas verdes chinas” para rebajar. Las Meizitang no solo se venden fácilmente en cualquier local, por Internet también son solicitadas -la mayoría de las veces- por mujeres con sobrepeso, que con el simple hecho de leer la publicidad compran hasta tres cajas del producto sin consultar previamente con un médico, ni verificar registro sanitario alguno.

Las personas que adquieren el medicamento creen en la palabra de la vendedora, quien repite continuamente el mensaje publicitario. Los anaqueles no delatan la existencia del medicamento en el local hasta que la mujer trae del depósito del negocio las veinte cajas de pastillas.

Según la comerciante, no colocan el producto en las vitrinas porque pueden tener problemas con la policía. “Es que a la gente del Ministerio de Salud no le gusta que se vendan estás pastillas. Ellos quieren que gastemos en medicamentos que no son efectivos”, comenta mientras aconseja a los compradores que guarden las cajas en sus bolsos.

Pero, Antonia Artiaga, coordinadora del departamento de medicamentos ilícitos del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), declara que las casas naturistas no pueden exhibir en los anaqueles, ni vender el producto porque la contraloría social del MPPS les informó desde el año 2010 que el medicamento es ilegal en el país. “La venta del producto puede implicar hasta el cierre del local, pues, actualmente, se mantiene un registro con las casas naturistas para vigilar que no vendan productos ilícitos y se les facilita a un farmacéutico para que los oriente”.

Artiaga afirma que desde el año 2010 se conoce de la existencia del producto en el país debido a varios casos de salud pública que arrojaron que el medicamento afecta el sistema nervioso. Sin embargo, fue a principios del año 2012 cuando el MPPS emitió una alerta a la sociedad venezolana para explicar la ilegalidad del producto y los “trucos” que tienen las pastillas en sus componentes.

Lo que no está escrito en español es “cuento chino”

Oscar Soto, vendedor de Meizitang por Internet, asegura que lleva cuatro años vendiendo el medicamento y que a todos sus compradores (70 personas aproximadamente) les ha servido el producto. Argumenta que la pastilla no es ilegal en el país porque entra por container. Pero, Artiaga destaca que aun así es contrabando, pues para ingresar un producto al país se debe presentar en la aduana la autorización de MPPS en la que se avala la legalidad del fármaco o componente natural. En el caso de Meizitang, el producto no cuenta con el registro sanitario del MPPS.

Asimismo, la coordinadora de ilícitos, aclara que el producto tampoco está registrado por ninguna compañía, no existe ningún fundador ni la ubicación de la empresa que la creó. Un ejemplo de esto es que ni en  Internet aparece el origen de las pastillas, porque las páginas no suministran información al respecto, sino que envían directamente a los sitios de compra y venta en los que aparecen diversos proveedores de las “pastillas verdes chinas” en todo el mundo. Un portal web, que asegura ser el distribuidor oficial en Venezuela de Meizitang, (http://www.meizitangventas.com.ve/), explica que el medicamento proviene de la compañía “Meizitang Botanical Slimming”, creadora de productos naturales para rebajar, entre ellos: “pastillas chinas Lishou”, “Reduce Weight” y “Meizitang o pastillas verdes chinas”. Pero no aporta más información, al igual que la caja del producto que ni siquiera indica “Meizitang Botanical Slimming”, sino “Made in China” (Hecho en China).

Según Artiaga, el producto también es ilegal por las indicaciones impresas en su caja, pues no están traducidas al español y sólo están en chino e inglés. “Las únicas palabras en español son: ‘fruta’ y ‘planta’”, dice.

 

Una mentira leída cien veces ¿termina por ser verdad?

“Con este producto podrás bajar de peso aumentando el metabolismo y quemando las grasas acumuladas en el cuerpo. Además, impide la absorción de las grasas que ingieres  diariamente en tus alimentos, teniendo efectos en la reducción del colesterol, en la sangre y, además, ayuda a retardar el envejecimiento de la piel”- lee Nora en el afiche, hecho a lapicero y en cartulina, mientras paga ochenta bolívares por la caja.

Esta publicidad aparece en todos los sitios web que tienen relación con la venta de las “pastillas verdes chinas” para rebajar. La doctora Daniela Pascualotto, coordinadora del Servicio de Información de Medicamentos y Tóxicos de la Facultad de Farmacia de la UCV, comenta que muchas personas que han llegado a la coordinación con problemas de salud, a consecuencia de las “pastillas chinas”, aseguran que han comprado el producto porque leyeron, en varias oportunidades la publicidad en portales web de credibilidad y participaron en foros digitales en los que se recomienda el producto.

María Gabriela Barreto es uno de esos casos, se dejó llevar por los comentarios de los demás y no por el testimonio de un especialista. “Yo tomé las pastillas por un año; los primeros tres meses fueron críticos porque me mareaba. Compré el medicamento ya que creía en las buenas recomendaciones que conseguí por Internet. Rebajé 20 kilos, hasta que decidí dejarlas y aumenté 40 kilos en menos de dos meses. Como secuela sufro de un problema cardíaco”.

También hay casos de personas a las que sí les funcionaron las pastillas. Tal es la historia de Karla Marval, quien las tomó cuando tenía 18 años de edad y rebajó 16 kilos en un mes. “Yo pesaba 70 kilos, más o menos. Mi mamá compró las pastillas porque leyó una publicación en MercadoLibre.com. Rebajé y el medicamento no me hizo ningún daño, pues yo seguí las indicaciones del vendedor: ‘no hacer ejercicios’, ‘comer muy bien’ y ‘no ligar el medicamente con otros’.Después de dejarlas quedé delgada y no he vuelto a engordar”.

Ante estos dos casos, Pascualotto explica que no es un asunto de cómo te tomes las pastillas, sino de cómo reacciona tu cuerpo. “Puede funcionar pero no es recomendada por un especialista porque, a pesar de que te hace rebajar, te ocasiona un problema cardíaco que se puede presentar a corto o a largo plazo”.

Una felicidad engañosa

El envase de la pastilla Meizitang contiene 36 cápsulas de color verde oscuro y ofrece que las personas adelgazan 4 kilos por semanas, gracias a la mezcla de productos naturales como el plátano oriental de árbol, gardenia, entre otros. A pesar de que el mensaje publicitario del producto garantiza un  medicamento “100% natural”, la Administración de Alimentos y Fármacos en Estados Unidos (FDA, siglas en inglés), reportó -en un informe de marzo de 2009- el uso de Meizitang y otros productos naturales como medicamento ilegal, porque estos productos “herbal” son una mezcla de compuestos potencialmente dañinos que no figuran en las etiquetas de los productos o en los anuncios promocionales.

En el caso de las “pastillas verdes chinas”, la FDA advierte que contiene Sibutramina, medicamento no declarado y, además, las cápsulas tienen cantidades que superan con creces las dosis máximas recomendadas. Meizitang “contienen Sibutramina en cantidades de aproximadamente 12 miligramos por cápsula”, según decretó en el 2010 la Agencia Europea de Medicamentos y Productos Sanitarios.

La Sibutramina es un fármaco que fue eliminado de la lista de la FDA desde el 2008, pues es una “droga que inhibe del apetito y puede causar problemas en la presión arterial alta, convulsiones, taquicardia (latido del corazón rápido), palpitaciones, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular”, resalta en el informe digital Janet Woodcock, directora del Centro de la FDA para medicamentos Evaluación e Investigación.

Luis Monasterio, director farmacéutico del Instituto de Previsión del Profesorado de la UCV, agrega que al tomar las “pastillas verdes chinas” el paciente puede tener una reacción farmacológica negativa en el organismo, porque une medicamentos naturales con un medicamento farmacéutico.

Monasterio resalta que, aparte de los problemas físicos, las pastillas causan trastornos emocionales ya que inhiben la serotonina y dopamina, es decir, la Sibutramina actúa en el cerebro al producir sustancias ligadas al estado de ánimo debido a las dosis del fármaco. La alteración de los niveles de serotonina, neurotransmisor asociado a la felicidad, ocasiona que el medicamento produzca efectos similares a un antidepresivo. “Por ejemplo, tienes hambre pero te sientes bien y sin darte cuenta puedes comenzar a llorar”, asevera.

Cuatro kilos perdidos, más de cuatro problemas adquiridos               

Según  María Teresa Ibarz, gerente de Registro y Control del Instituto Nacional de Higiene “Rafael Rangel” de la UCV, hay un mal uso de las plantas que indica el medicamento en la publicidad. Un ejemplo es el atracylon, planta que tiene alto riesgo de “hepatotoxicidad y metro toxicidad”: “Causa daños en el hígado y daños irreversibles a nivel renal”.

La doctora Gesnet Aure, médico endocrinólogo y vicepresidenta de la Asociación Venezolana para el Estudio de la Obesidad, menciona el caso de un paciente que llegó a su consultorio con una inflamación en el hígado a raíz del consumo de las “pastillas verdes chinas”. Aure señala que esto ocurre porque todo compuesto natural es tóxico y si no se conocen los efectos puede terminar perjudicando órganos, como el hígado y el riñón.

La especialista en obesidad analiza algunos puntos específicos que señala la publicidad y que son perjudiciales para el organismo. En primer lugar, el caso de que “puedes bajar de peso aumentando el metabolismo y quemando las grasas acumuladas en el cuerpo”, sucede porque las pastillas, al tener tantos medicamentos, crean un estado de estrés en el organismo hasta acelerar el combustible de ser humano (azúcar, grasas). El metabolismo aumenta al quemar más rápido las grasas, pero afecta directamente al corazón.

Como segundo punto, resalta que “impide la absorción de las grasas que ingieres  diariamente en tus alimentos, teniendo efectos en la reducción del colesterol”, porque los compuestos forman una resina que hace la función de una goma y se aloja en el tubo del intestino. Ayuda a la limpieza de las grasas y, al disminuir éstas, baja el nivel de colesterol. “Pero, la combinación también produce alteraciones en el transito intestinal debido a que es un compuesto natural que no ha sido estudiado”, afirma Aure.

Como tercer punto, la endocrinóloga, aclara sobre “el retardo del envejecimiento de la piel”. Las capsulas contienen un compuesto flavonoide que es antioxidante, es decir, al reducir los radicales libres presentes en el cuerpo –los que hacen que el cuerpo sea susceptible a enfermedades- ayuda a que la piel se envejezca lentamente. Pero la diversidad de plantas que contiene Meizitang puede  ocasionar manchas en la piel.

Por último, advierte sobre el efecto diurético que tiene el medicamento en los pacientes debido a que la pérdida constante de líquido produce resequedad. El plátano oriental de árbol es un irritante que produce salida de líquido a través de evacuaciones frecuentes. Por tanto, los medicamentos diuréticos “se lo recomiendan únicamente a las personas que retienen líquido”.

Meizitang produce una perdida de peso falsa, pues a través de todos sus compuestos la persona pierde peso muy rápido y el organismo luego lo recobra, porque la persona no adelgazó paulatinamente con dietas saludables. “El organismo se adapta a la evolución de la persona mientras crece y cuando pierde peso bruscamente el cuerpo no se acostumbra y busca la cantidad de peso perdido, es cuando se da el efecto rebote (aumentas lo mismo o hasta más)”, relata Aure.

Por otra parte, Guadalupe Muñoz, nutricionista, advierte que el consumidor puede llegar a padecer “inapetencia total”, debido a la aceleración que produce el medicamento en el estómago al inhibir el apetito. De esta forma, el consumidor puede terminar hasta con problemas de desnutrición.

La emocionalidad de una publicidad que promueve falsa información

Diversos análisis sobre la opinión pública plantean que los avisos publicitarios que apelan a los sentimientos impulsan las ventas de los productos a diferencia de los que se valen de argumentos científicos y racionales. La publicidad de Meizitang demuestra cómo los vendedores trabajan con los sentimientos del comprador a través del medicamento. “Ahora bajarás de peso sin gastar mucho y más rápido”, “¿estás cansada de verte fea y gorda?”, según las publicaciones encontradas en “Mercadolibre.com”.

Pero, el problema de estas pastillas, “soluciones milagrosas”, es que 90% de las veces –según la FDA- no es lo que declaran en su presentación, sino lo que está oculto y es nocivo para la salud. “En el caso de Meizitang, la presencia de elementos tóxicos o de variados efectos secundarios ha sido detectado y, aun así, vemos como en algunos expendios y hasta en los sitios de mercados digitales se promociona el producto”, hizo hincapié el profesor Harold Reyes, médico neurópata.

Margarita Pérez, profesora de productos naturales de la Facultad de Farmacia de la UCV, explica que “las personas pasan por inocentes cuando dicen ‘me voy a tomar este producto porque es natural y eso no hace nada’. Resulta que los productos naturales pueden ser más dañinos que los sintéticos porque la medicina actual proviene de la medicina natural”, destaca.

Por su parte, Reyes admite que los trabajadores de la salud no logran medir “el poder que tiene la publicidad sobre los seres humanos” y, por tanto, perciben cómo los pacientes destruyen su salud por alcanzar “un ideal de belleza” designado por una sociedad que educa a sus miembros en “la cultura del consumismo” y no los enseñan a comprender que la solución a sus males no proviene de un solo enfoque, porque éste puede tener efectos contraproducentes.

Por tanto, la venta del  medicamento ilegal depende más del comprador que del vendedor, pues si las personas verifican con un especialista el mensaje publicitario del producto natural detectarán si hay o no fraude en aquellas pastillas para adelgazar que aparentemente son “maravillosas y mágicas”.

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Esta entrada fue publicada en 22 de julio de 2012 por .
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