Aprendices de periodismo

Reportajes elaborados por estudiantes de Periodismo III de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela

Acoso escolar gana espacio en las escuelas venezolanas


Aunque no existen cifras oficiales de la violencia escolar en el país, alrededor de 40% de los niños, según los casos reportados por los docentes, es agredido por sus compañeros. Los expertos coinciden en que la mayoría de las dinámicas violentas en los centros educativos comienzan como bromas pesadas

Carla Carvajal

Ángela está sentada en una esquina del salón de clase. Se muestra temerosa cuando Manuel, uno de sus compañeros, se le acerca para pedirle un lápiz. Como sólo tiene el que está utilizando, y no puede prestarle otro, el niño se molesta y le lanza los cuadernos que tiene encima del pupitre al piso. Esto forma parte de la cotidianidad de la niña. Ella tiene 11 años, es tímida y prefiere pasar desapercibida entre el grupo de 31 estudiantes.

Tiene muchos complejos. Es la única niña entre las 17 de su clase que tiene sobrepeso. Dice que en el colegio siempre la han maltratado: la insultan, le esconden sus cosas y hasta han llegado a lastimarla físicamente. “Hace unos días, terminando la clase de educación física, Manuel agarró mi pote de agua porque ya se había tomado toda la suya.  Pero como yo también tenía sed, se lo quité de las manos. Él me escupió la cara y se fue corriendo”, relata.

Aunque no lo sabe, Ángela es una víctima más de lo que se conoce por su nombre en inglés como bullying o acoso escolar. Se trata de una forma de violencia caracterizada por el daño que uno o varios chicos pueden ocasionarle a otro, generalmente más débil, de forma deliberada y repetida.

Valentina Pereira, psicopedagoga y coordinadora del Colegio Jesús Niño de Mampote lo explica: “Casi siempre buscan a niños más pequeños, que son quienes pueden someter porque son más sumisos. Se trata de un juego de poder, donde uno tiene el control y el otro es el abusado. Los niños que buscan violentar a los demás suelen estar rodeados de violencia en su entorno familiar”.

El acoso escolar se puede presentar de forma física, verbal y psicológica, y representa un verdadero hostigamiento a las víctimas que lo padecen. No existe una edad determinada para que comience a aparecer el fenómeno, pero los expertos coinciden en que éste se intensifica entre los 14 y 17 años. “En la adolescencia se dan los casos más graves, porque hay un desarrollo cognitivo más concretado y consolidado y tienen estrategias más exquisitas”, señala la psicóloga escolar Alejandra Sapene.

Fenómeno en ascenso

En agosto del año pasado, la CEPAL publicó los resultados de un estudio desarrollado por la UNESCO entre los años 2005 y 2009. La muestra fue de colegiales de sexto grado de educación primaria en 16 países latinoamericanos. De acuerdo con este análisis, 51.1% de los niños fueron insultados, robados, amenazados o golpeados por sus compañeros en la escuela durante el mes anterior al que se recogieron los datos.

Venezuela no formó parte de esta investigación, por lo que se desconoce la incidencia del problema en las escuelas del país. Tampoco existen cifras oficiales. Las que se conocen, provienen de estudios de organizaciones independientes, como CECODAP. De acuerdo con Antonieta de Lucía, directora del Colegio Jesús Niño de Mampote, esto puede deberse a que quizá el fenómeno es poco frecuente en el país, en comparación con los otros.

En esto coincide Richard Castro, docente y coordinador de Media General del Colegio Ciudad Casarapa de Guarenas, quien expresa que la sociedad venezolana es diferente a la de otras regiones de Latinoamérica. “Los muchachos se pueden sentir mal, pero no se van a suicidar por eso. Quizá hay más tolerancia”, dice.

Gladys Delgado de Briceño, presidenta del Observatorio Venezolano de la Violencia Escolar, señaló en una entrevista para El Nacional hace dos años que alrededor de 40% de los niños, según los casos reportados por los docentes, es agredido por sus compañeros. Aseguró además que los docentes carecen de herramientas para abordar el tema.

Para el estudio al que hace referencia Briceño se realizó una encuesta a 13 estudiantes de colegios diferentes, con edades comprendidas entre los 9 y los 17 años escogidos al azar. Con este sondeo se concluyó que nueve de ellos han sido testigos del bullying en sus escuelas. Incluso, tres de los encuestados afirmaron ser víctimas del acoso escolar. Además, siete de esos jóvenes aseguraron que el chalequeo es el causante de la mayoría de las agresiones en los centros educativos.

Exclusión con máscara de chalequeo

Alejandro Rodríguez, de 15 años, también se vio afectado por el bullying: “En primaria era muy gordito y me insultaban por eso. A veces me empujaban, me pegaban, me ignoraban y me robaban las cosas. Fue más intenso en tercero y cuarto grado. Tenía pocos amigos. Nunca se lo dije a la maestra porque temía que me dijeran chismoso y llorón”.

En Venezuela es socialmente aceptado el uso del “chalequeo” como forma de relación. Por el carácter alegre de su gentilicio, las bromas y las burlas son habituales. Sin embargo, los expertos sostienen que lo que comienza como un chalequeo puede devenir en situaciones de rechazo y exclusión social. De Lucía asegura que a los niños les gusta esta práctica. “Les encanta chalequear, pero cuando les corresponde recibir se molestan y empieza el rechazo y la violencia infantil”, afirma.

“Me hacían bromas de mal gusto que me hacían sentir mal. Todos se burlaban  de mí y me sentía bastante excluido del grupo. Aunque tenía unos amigos que me defendían, igual me deprimía”, relata Alejandro. Al igual que él no lo hacía cuando era acosado, Ángela tampoco suele decirle a la maestra que sus compañeros se burlan de ella en la actualidad. Esto, según Castro, ocurre muchas veces por temor a represalias de los mismos acosadores, vergüenza de admitir que los están humillando o porque piensan que los profesores no van a hacer nada. Es tal vez debido a que los niños prefieren callar, que muchos expertos en materia educativa no consideran que sea un problema muy grave en el país.

En una encuesta realizada por la ONG CECODAP, se determinó que 37% de los participantes consideran que el chalequeo es una agresión directa o solapada. La misma encuesta arrojó el resultado de que 46% de los varones pueden terminar peleando por culpa de un chalequeo, mientras que 27% de las mujeres recurren a la exclusión o al rechazo. A pesar de que se tome como algo normal, el niño puede llegar a deprimirse, y muchas veces no tiene la capacidad de poner límites claros para acabar con este acoso. Como se trata de un juego de poder, sólo un adulto puede representar una figura de autoridad mayor.

El docente es quien más se puede dar cuenta de las agresiones en el aula, y quien puede evitar que las conductas se generalicen. Castro afirma que los educadores siempre se percatan de lo que sucede en su salón de clase. “La mejor manera de mantener el control de los estudiantes, sobre todo de los adolescentes, es con una combinación de autoridad rígida y camaradería”, precisa.

No más violencia

De Lucía considera que, sin quererlo, muchos padres pueden generar aún más violencia al decirles a los niños que se defiendan solos. “A los papás les da miedo que sus hijos no se sepan defender y les recomiendan que si los golpean, hagan lo mismo. De esa manera, el núcleo familiar, aunque sabe que tiene que detener la violencia, de alguna manera también la genera”, añade.

La psicóloga escolar Sapene recomienda prestar atención a todas las denuncias que hagan los jóvenes, así como realizar charlas en los colegios para informar a los niños y adolescentes las implicaciones del acoso escolar. “Todos tienen que saber qué es el bullying. Hay que trabajar con los testigos, y respetar el derecho al anonimato. Los manuales de convivencia se tienen que actualizar a la realidad escolar, y debe crearse un protocolo ante situaciones de acoso para que los docentes sepan qué hacer”, expone.

Igualmente, la psicopedagoga Pereira dice que es fundamental tener una buena comunicación entre la directiva del colegio, los representantes, los maestros y el alumno, para poder atacar cualquier caso de acoso o violencia escolar desde sus inicios.

Yoli Rodríguez, madre de Alejandro, está segura de que la clave para evitar el abuso entre los niños es la buena comunicación de padres e hijos, así como un acercamiento de los representantes al colegio. “Cuando mi hijo fue víctima del bullying, la maestra no se había dado cuenta porque era un niño muy inquieto y siempre estuvo etiquetado por su hiperactividad. Las autoridades del colegio no sabían que los demás compañeros se burlaban constantemente con él”, afirma.

A nivel internacional, el canal de televisión por suscripción Cartoon Network a través de su programa de responsabilidad social Movimiento cartoon, comenzó una campaña en diciembre de 2011 llamada Basta de bullying, no te quedes callado, en la que busca concienciar a los jóvenes para que denuncien los casos de acoso escolar, sin importar si son víctimas o testigos, porque, como dice su  slogan: “Afecta a todos los involucrados”.

En Venezuela, varias instituciones han notado que el fenómeno va en aumento, por lo que, de manera independiente decidieron tomar medidas para disminuir las dinámicas violentas. La organización CECODAP, por ejemplo, se ha encargado de realizar investigaciones, informes y charlas sobre la violencia escolar. Incluso, en junio de 2010, junto con la Red de Madres, Padres y Representantes, solicitaron la suspensión de la campaña publicitaria “Clásicos del Chalequeo” de Malta Regional.

Además, colegios como la UE Calicantina en Maracay, y Ciudad Casarapa en Guarenas, junto con su coordinador de Media General, Richard Castro, han asumido la iniciativa de ofrecer charlas anti-bullying en sus instalaciones, para que los estudiantes conozcan sus implicaciones.

Sapene recomienda ser constantes en cualquier acción que se tome. “El fenómeno se ha asumido con muy poca seriedad, quienes hacen algo por su cuenta no tienen un apoyo gubernamental y por eso las acciones no son tan visibles. Los programas en los colegios deben ser sistemáticos, el tema siempre debe estar en el tapete”, concluye.

Nota: se cambiaron los nombres de todos los niños para proteger su identidad.

Anuncios

3 comentarios el “Acoso escolar gana espacio en las escuelas venezolanas

  1. Felix
    24 de julio de 2012

    Excelente reportaje! Felicidades Carla!

  2. Nancy
    26 de agosto de 2012

    Reportaje de suma importancia, absoluta seriedad y descrito con excelencia; felicidades!

  3. Charla
    21 de febrero de 2013

    “Acoso escolar gana espacio en las escuelas venezolanas Aprendices de periodismo” was
    in fact a fantastic post. If only there were more blogs similar to this particular one on
    the actual net. Anyways, thank you for your personal precious time,
    Sadie

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 22 de julio de 2012 por .
A %d blogueros les gusta esto: