Aprendices de periodismo

Reportajes elaborados por estudiantes de Periodismo III de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela

Mujeres venezolanas optan por vivir en concubinato


El sueño ya no es llegar al altar

Mujeres venezolanas optan por vivir en concubinato

El último Censo Nacional de Población y Vivienda realizado el pasado año 2011 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), reflejó que la mayoría de las parejas venezolanas viven en concubinato. El factor principal del aumento de este tipo de uniones parece ser el económico

 Carla Carvajal

Verónica vive con Carlos, su novio, desde hace casi un año. Se mudaron juntos al poco tiempo de iniciar su relación. A sus 34 años, ella admite que nunca había tenido la experiencia de compartir con una pareja en el mismo techo, y asegura que le agrada esta nueva etapa de su vida. Considera que no existen diferencias entre la relación matrimonial y concubinaria.

Está embarazada, y a pesar de las múltiples veces en las que Carlos le ha propuesto casarse para que el niño nazca en el seno de un matrimonio, afirma que no tiene deseos de contraer nupcias con su novio, pues no siente que eso pueda cambiar la relación que tienen. “Quizás más adelante, pero por ahora no he encontrado nada que lo justifique”, dice.

Sus padres tuvieron un matrimonio ejemplar –recuerda–, inculcándole valores de unión familiar a cada uno de sus tres hijos. Sin embargo, sólo una de ellas se casó: Nancy, la hermana mayor. “Hay muchas personas que se casan, pero son infieles. Se tratan mal, se engañan y se lastiman; y eso ante los ojos de Dios es lo que al final importa”.

Marcando la pauta

Verónica no es la única en esta situación. De acuerdo con cifras arrojadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en la primera entrega de resultados del Censo de 2011, 27,9% de las personas está viviendo en concubinato actualmente en el país, contra un 25,6% de parejas que se encuentran formalmente casadas.

Sin embargo, este contexto no se da sólo en Venezuela, como lo demuestra otro estudio realizado por la encuestadora argentina D’Alessio IROL y publicada en marzo de este año: sólo 40% de las mujeres tiene planes de casarse (30% lo considera una meta futura), mientras que la mitad de las solteras de ese país no tiene actualmente interés en hacerlo.

Pedro Pablo Calvani, abogado y profesor de Derecho de Familia en la Universidad Central de y la Universidad Metropolitana, define el matrimonio como una unión de derecho entre un hombre y una mujer. “El concubinato es una unión de hecho. El primero genera un vínculo legal entre el hombre y la mujer, mientras que el segundo es una unión informal”, explica.

Para el psicólogo Félix Córdova, el factor principal que influye en la decisión de formar una familia bajo la figura del concubinato es el componente económico. “La gente está viviendo una especie de explosión social. Ya no se tiene ese comportamiento pudoroso de otros tiempos e importa muy poco lo que digan en sociedad. Ahora es indiferente que las personas vivan juntas o que se casen”, sostiene.

Nancy Lagonell, la hermana de Verónica, comenta por su experiencia –primero como concubina y posteriormente como casada– que no encuentra ninguna diferencia entre las relaciones estables de hecho y los matrimonios.

En su caso, la unión concubinaria se presentó como una manera de reconciliación con su novio, de quien estuvo separada durante un año y medio. La pareja vivió junta durante cinco años y hace tres formalizaron la relación uniéndose en matrimonio.

“Dimos el paso de casarnos más que todo como un acto simbólico. Fue como un regalo nuestro para la familia porque ambas mamás lo esperaban. Fue una expresión de unión familiar. Si fuera por mí yo todavía estuviera viviendo en concubinato tranquilamente”, agrega.

La familia de las hermanas Lagonell tenía valores muy arraigados, y por ende, sus padres pensaban que era inadmisible que sus hijas vivieran en la ilegalidad del concubinato. Por esto, cuando la primera de las hermanas comentó su deseo de vivir con su pareja antes de casarse, la madre se opuso completamente. “Aunque al final terminó por aceptarlo”, coinciden.

Los tiempos están cambiando

El nuevo rol que está adquiriendo la mujer en la sociedad parece ser otro de los elementos con mayor peso a la hora de tomar la decisión de formar una familia. El psicólogo Félix Córdova comenta que antes la mujer era muy hogareña y se cuidaba mucho de su imagen personal. “Se hacía respetar y manifestaba los valores familiares que le inculcaban. Hoy en día está dejando en segundo plano la situación de la familia. Pareciera que la mujer se quiere volver más independiente, hacer lo que quiere sin importar lo que digan”.

En la actualidad, de hecho, como lo revelan los resultados del Censo de 2011, cada vez más mujeres están cumpliendo el rol de la jefatura del hogar. Para el año pasado, 39% de las viviendas estaban liderizadas por una mujer, y aunque esto aún no representa una mayoría absoluta, sí constituye un gran cambio con respecto al 24% registrado en 1990.

En este sentido, el estudio argentino de D’Alessio IROL revela que  “8 de cada 10 mujeres no renunciaría a su trabajo al casarse para convertirse en un ama de casa tradicional”. Pareciera que las féminas asumen que el matrimonio crea una mayor carga de responsabilidad, y al concebir el concubinato como una unión de mayor libertad, lo prefieren para alejarse del estereotipo femenino de tiempos pasados.

Nancy Becerra, otra concubina, quien tiene 24 años viviendo con su pareja, siente que las familias de antes se casaban más que las de ahora. “Yo no me casé porque mi madre nunca me aconsejó hacerlo. Tenía ocho meses de noviazgo y entre los dos tomamos la loca decisión de vivir juntos. Además, como las leyes ahorita protegen a la mujer en la misma forma estando casada o no, nunca pensé en el matrimonio. El concubinato es lo más práctico”.

Así lo considera Carlos Agelvis, sociólogo y profesor de la Escuela de Sociología de la UCV, quien asegura que a pesar de seguir viviendo en una sociedad machista, la mujer actual tiene un gran protagonismo. Ya no es un ente pasivo y es vista como una nueva figura de autoridad, más preparada por pertenecer al género con mayor presencia en las aulas universitarias, y con una gran capacidad para asumir una multiplicidad de roles.

Cuestión de moral

La actual Constitución venezolana le otorga a los concubinos los mismos derechos que protegen al matrimonio. “De un tiempo para acá, el concubinato ha sido no la excepción, sino la regla. Ahora se le otorga el mismo amparo que a un matrimonio, ya que en caso de una ruptura, a ambos les corresponde la mitad de todo lo que se hizo en esa relación de hecho”, explica la abogado Lissette Flores.

Por lo tanto, ya que la formalidad de la relación no es vinculante para formar una familia, pareciera que lo que le da mayor peso a la elección del matrimonio son los valores familiares.

“Antes, la ilusión de toda mujer era casarse por la iglesia. Era sueño de todo padre y madre. En mi opinión, se debe tratar de mantener un matrimonio completo para que una sociedad sea más seria y formal, mucho más representativa”, comenta el psicólogo.

Para Kimberly Anaya la situación es distinta. Tiene un año de noviazgo con su pareja. En la actualidad él está viviendo en otro país, pero próximamente regresará a Venezuela sin tener a dónde llegar. Ella lo va a recibir en su casa –a pesar del descontento de las madres de ambos–, en donde vive con su progenitora y su hermano mayor.

“Tomé la decisión para ayudarlo por esta circunstancia. No pensé en casarme primero, porque es algo muy precipitado, hay más responsabilidades. En cambio viviendo en concubinato, podemos probar cómo nos va, y después decidir si casarnos o no”, dice.

Nancy Lagonell tiene una opinión diferente. “El que quiera vivir en concubinato para probar es como si estuviera poniendo en duda la relación, eso es tirarle al fracaso desde un principio. El concubinato es para acoplarse como pareja y después tomar el paso de casarse. Tienes que estar igual de comprometido porque es la misma decisión de vida, con una u otra figura”, afirma.

Opiniones antagónicas

Para los expertos, el concubinato, visto desde todos los ángulos, tiene ventajas y desventajas, y todos concuerdan en la idea de que se ha intentado equiparar el concubinato y el matrimonio, aunque en realidad sean dos figuras distintas.

En el concubinato no existe la obligación de cohabitación, es decir, de convivir juntos dentro del hogar, contrario al matrimonio y más aún cuando hay hijos menores. Esta relación, en opinión de los expertos, puede llegar a ser inestable, debido a que no existen ataduras legales.

Desde el punto de vista sociológico, el profesor Carlos Agelvis no cree que afecte de manera negativa, ya que es una decisión que se toma de manera libre y consensuada entre las dos partes. Además, considera que una separación matrimonial es mucho más engorrosa que una concubinaria.

En este sentido, la abogado Flores concuerda con Agelvis. Señala que ambos tipos de relaciones cuentan con los mismos derechos y protecciones para sus miembros, y por eso, tomando en cuenta lo complejo que resulta un divorcio, el concubinato se presenta como una alternativa bastante viable para instaurar una familia.

Por otra parte, tanto el psicólogo Córdova como el abogado Calvani se declaran defensores del matrimonio. El primero, por considerarlo una institución sagrada e insustituible, con mayor base para la conformación de una familia. El segundo, piensa que si bien el proceso de divorcio resulta más largo y complicado, al menos ofrece una seguridad patrimonial que para obtenerlo con el concubinato es necesario ir a juicio.

Lo cierto es que el rol de la mujer está cambiando, y con él, la sociedad entera se está modificando. El sueño ya no es el de encontrar al príncipe azul y llegar al altar con un gran velo blanco. Ahora la mujer comparte las responsabilidades del hogar con su pareja y es también ella la que decide dejar de lado la formalidad de un matrimonio para sustituirlo por la aparente conveniencia de un concubinato.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 22 de julio de 2012 por .
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

%d personas les gusta esto: